La poderosa contraofensiva de Japón contra el ciberacoso a deportistas
"¡Ya basta! ¡Te tenemos en la mira!". Japón ha decidido atacar el ciberacoso contra los deportistas con la creación de un equipo de vigilancia y una colaboración reforzada con las redes sociales.
En todo el mundo, los comentarios ofensivos, injuriosos e incluso las amenazas directas apuntan a los deportistas, perjudicando su rendimiento y su salud mental, haciéndoles temer por su seguridad y a veces empujándolos a abandonar su carrera.
Japón no es una excepción y en el archipiélago se están realizando esfuerzos para combatir el ciberacoso, que van desde abogados especializados hasta expertos encargados de vigilar las redes sociales.
"Hasta un solo comentario negativo puede hacer mucho daño", explica a la AFP Misa Chida, responsable del Comité Olímpico Japonés (JOC).
"Algunos deportistas no quieren ver estos comentarios ofensivos y optan por alejarse de las redes sociales, pero eso también significa que se pierden el 99% de los mensajes de apoyo", lamenta Chida, miembro de una delegación encargada de supervisar las redes sociales durante los Juegos de invierno de Milán-Cortina, en febrero.
Seis personas en Milán y 22 en Tokio revisaron las 24 horas del día los mensajes abusivos dirigidos a los atletas japoneses, utilizando tanto búsquedas manuales como herramientas de IA.
Trabajaron en coordinación con Meta, propietaria de Instagram, Facebook y WhatsApp, así como con la empresa japonesa LINE Yahoo.
Y el mismo dispositivo se pondrá en marcha durante los Juegos Asiáticos, que se celebrarán en el archipiélago, en Nagoya, del 19 de septiembre al 4 de octubre, ampliándose incluso a los deportistas de otros países participantes.
"Ahora entendemos qué tipos de comentarios aparecen a diario y hasta qué punto afectan a los atletas", afirma Hirofumi Takeshita, directivo del JOC.
– "Espero que tu familia muera" –
Antes que el JOC, el Comité Olímpico Internacional (COI) había instaurado un programa de este tipo en más de 35 idiomas durante los Juegos de París 2024 y también han surgido iniciativas en el fútbol y el tenis.
"A medida que aumenta la conciencia sobre estas iniciativas entre los atletas y los dirigentes, crece la sensación de seguridad psicológica", afirma Chida.
Entre las iniciativas figura la del abogado Shun Takahashi, que desde 2024 dirige una asociación de siete personas dedicada a la protección de los deportistas frente al ciberacoso.
Si bien ve su asociación como un "refugio seguro" para los deportistas, también considera que muchos temen hablar de este problema.
"Piensan que mostrar su vulnerabilidad podría llevar a un entrenador a dejarlos en el banquillo o a que otros los perciban como débiles", explica. "Muchos deportistas crecen con la idea de que siempre deben ser fuertes y no quieren que se les vea de otra manera".
El abogado apoyó a un jugador de béisbol profesional que el año pasado inició acciones judiciales contra autores de abusos en línea.
Taiki Sekine, que recibió mensajes como "espero que toda tu familia muera en un accidente", llegó a varios acuerdos amistosos, pero también presentó denuncias penales en los casos más graves.
Takahashi considera que la acción judicial tiene "un efecto disuasorio" sobre los acosadores en línea, muchos de los cuales, según él, no son más que adolescentes.
"Les hace tomar conciencia del riesgo que corren", afirma.
Pero aunque Japón adopta ahora un enfoque proactivo frente a los abusos en línea, los actores implicados consideran que aún queda mucho por hacer.
Así lo ilustran las cifras de los Juegos de Milán-Cortina, donde el equipo japonés de vigilancia pidió la eliminación de unas 2.000 publicaciones y obtuvo cerca de 600 por parte de las redes sociales, a las que a menudo se acusa de laxitud.
Takeshita se congratula de colaborar con gigantes tecnológicos "muy cooperativos", si bien reconoce que su percepción de lo que es ofensivo no siempre coincide con la del mundo del deporte.
"Existe una brecha (de percepción), pero una brecha que hemos podido identificar. Es mejor que una brecha no identificada que nunca se cerraría. Ahora que sabemos dónde están las diferencias, podemos trabajar para reducirlas", confía.
Y.Al-Shehhi--DT