Cabo Verde sonroja a España, Uruguay sufre e Irán espera su hora con protestas
Cabo Verde y Arabia Saudita dieron las primeras grandes sorpresas del Mundial al arrancar sendos empates a dos campeonas como España y Uruguay, en una jornada que finalizará con el partido Irán-Nueva Zelanda, amenazado por las protestas de la oposición al régimen de Teherán.
Llegada al Mundial como debutante y una de las cenicientas del torneo, Cabo Verde le arrancó un empate sin goles a España, vigente campeona de Europa, a la que ni siquiera el bautizo de Lamine Yamal en Norteamérica 2026 lo salvó de una actuación discreta.
En Atlanta, la Roja dominó con autoridad pero se topó con un equipo africano solidario, concentrado y de gran nivel físico, salvado en un par de ocasiones por su portero Vozinha, héroe en un Mundial recién cumplidos los 40 años, que terminó entre lágrimas y elegido como mejor jugador del duelo.
En varios momentos, sobre todo en la primera parte, España recordó a la Roja de 2018 y 2022, cuando cayó en los penales de octavos ante Rusia y Marruecos en dos duelos en los que acaparó la posesión hasta el aburrimiento, pero no tuvo colmillo.
- Bautizo de 25 minutos -
"No ha podido ser. Sabíamos que era un partido de paciencia. Muy rápido se han medido atrás y es difícil contra un equipo tan físico y replegado (...) Es cuestión de ajustar y mejorar en el acierto", declaró tras el partido Rodri, Balón de Oro en 2024.
Recuperado ya de su lesión, Yamal, de 18 años, tuvo 25 minutos para presentarse ante el mundo y empezó eléctrico, pero acabó contagiándose del juego cansino de la Roja y tendrá que esperar una mejor actuación para reivindicarse como la estrella que se destapó en la Eurocopa 2024.
Pese al empate decepcionante (en el primer 0-0 del Mundial), las cosas no son como se empiezan: España arrancó con un 7-0 a Costa Rica en Catar para caer en octavos... Y en 2010, perdió en el debut ante Suiza (1-0) antes de levantar la copa por única vez.
Eso mismo debe pensar Uruguay, que en su estreno en Miami sufrió para llevarse un punto en su duelo contra Arabia Saudita (1-1), gracias a un gol a diez minutos para el final del extremo del Sporting lisboeta Maximiliano Araújo.
- Salvador Araújo -
Antes de ese minuto, la Celeste sufrió durante casi una hora (entre pausas de hidratación y entretiempo) luego de que Abdulelah Al Amri abriese el marcador poco antes del descanso (41').
Pese al empate, ante un rival que en la última edición fue capaz de ganarle a la Argentina campeona de Messi (2-1 en el primer partido de la Albiceleste), el equipo de Marcelo Bielsa dio una buena impresión, mejor en el segundo periodo, y sólo la gran actuación del portero saudita, Mohamed Al Owaiss, evitó el triunfo sudamericano.
En la Celeste no jugó su cerebro Giorgian De Arrascaeta, con una lesión muscular que le impedirá jugar, al menos, hasta el tercer partido contra España.
Horas antes del partido, su club, el Flamengo, cuestionó por boca de su presidente, Luiz Eduardo Baptista, el manejo de la lesión del cerebro uruguayo: "Conversamos con el equipo médico" de la selección uruguaya y "garantizaron que no volvería al campo antes de 15 días".
"El técnico ordenó que él volviera antes (a las prácticas), forzó la mano y el atleta acabó lastimándose. No cumplió el plan", agregó el dirigente.
Tampoco jugó el defensa del Barcelona Ronald Araújo, que arrastra una pequeña lesión en el gemelo.
- Alta tensión en Los Ángeles -
A falta de un partido, la jornada del lunes está marcada por los empates, ya que el tercer encuentro disputado también acabó en igualada: Egipto le regaló un empate contra Bélgica a Salah en el día de su 34º cumpleaños.
En el otro partido pendiente del Grupo G, la atención se centra también en las gradas y el exterior del SoFi Stadium de Los Ángeles, escenario del partido entre Irán y Nueva Zelanda.
Cientos de opositores del régimen iraní se concentraron en los exteriores del recinto horas antes del pitido inicial, mostrando mensajes contra el gobierno de Teherán y exhibiendo bandera prerrevolucionarias, la que tiene un león aguantando una espada.
La diáspora iraní en Los Ángeles, la más numerosa en el mundo (por ello se conoce a la ciudad californiana como "Teherangeles") quiere trasladar sus protestas al partido y muchos espectadores están tratando de entrar al estadio con la bandera que les representa.
La participación de Irán en el Mundial 2026 fue incierta durante mucho tiempo por el conflicto desencadenado en febrero por bombardeos israelo-estadounidenses y su andadura sigue ampliamente dominada por las cuestiones geopolíticas.
D.Naveed--DT