Dubai Telegraph - BYD supera a Tesla en Europa

EUR -
AED 4.396886
AFN 77.821135
ALL 96.739404
AMD 453.819407
ANG 2.143167
AOA 1097.874661
ARS 1729.321461
AUD 1.695324
AWG 2.15654
AZN 2.03542
BAM 1.957601
BBD 2.41273
BDT 146.384673
BGN 2.01062
BHD 0.451351
BIF 3548.509072
BMD 1.197246
BND 1.51161
BOB 8.277615
BRL 6.226517
BSD 1.197907
BTN 110.03369
BWP 15.67442
BYN 3.406048
BYR 23466.030653
BZD 2.409227
CAD 1.619689
CDF 2681.832321
CHF 0.917713
CLF 0.026165
CLP 1033.15161
CNY 8.326431
CNH 8.310776
COP 4394.325524
CRC 594.556922
CUC 1.197246
CUP 31.727031
CVE 110.366998
CZK 24.300691
DJF 213.315358
DKK 7.466951
DOP 75.3706
DZD 154.574046
EGP 56.132778
ERN 17.958697
ETB 186.269767
FJD 2.621611
FKP 0.868723
GBP 0.866238
GEL 3.226556
GGP 0.868723
GHS 13.093046
GIP 0.868723
GMD 87.399158
GNF 10511.802516
GTQ 9.190494
GYD 250.62057
HKD 9.345166
HNL 31.613084
HRK 7.538577
HTG 156.874324
HUF 380.938082
IDR 20069.442441
ILS 3.696379
IMP 0.868723
INR 110.069512
IQD 1569.250257
IRR 50434.007396
ISK 144.807234
JEP 0.868723
JMD 187.782759
JOD 0.848777
JPY 183.496579
KES 154.444806
KGS 104.699264
KHR 4815.490564
KMF 493.265807
KPW 1077.602206
KRW 1714.086027
KWD 0.366885
KYD 0.998323
KZT 603.567801
LAK 25807.850899
LBP 107272.538299
LKR 370.932806
LRD 221.61481
LSL 19.047503
LTL 3.535158
LVL 0.724203
LYD 7.52289
MAD 10.831065
MDL 20.088565
MGA 5344.917302
MKD 61.642026
MMK 2514.711856
MNT 4270.44921
MOP 9.627097
MRU 47.820794
MUR 54.055673
MVR 18.509078
MWK 2077.211026
MXN 20.494368
MYR 4.70219
MZN 76.336127
NAD 19.047503
NGN 1671.823186
NIO 44.081107
NOK 11.470578
NPR 176.053704
NZD 1.973325
OMR 0.460349
PAB 1.197902
PEN 4.008188
PGK 5.127782
PHP 70.613817
PKR 335.114504
PLN 4.204741
PYG 8044.36719
QAR 4.355525
RON 5.095717
RSD 117.39961
RUB 91.077876
RWF 1747.707884
SAR 4.490562
SBD 9.670969
SCR 16.84395
SDG 720.143366
SEK 10.58713
SGD 1.51235
SHP 0.898245
SLE 29.095958
SLL 25105.658805
SOS 683.428752
SRD 45.605454
STD 24780.58453
STN 24.522868
SVC 10.481687
SYP 13241.036913
SZL 19.039596
THB 37.324106
TJS 11.194446
TMT 4.190363
TND 3.425866
TOP 2.882682
TRY 51.989945
TTD 8.130514
TWD 37.546247
TZS 3064.950714
UAH 51.205809
UGX 4288.945813
USD 1.197246
UYU 45.331894
UZS 14493.394392
VES 429.184302
VND 31139.781851
VUV 143.153591
WST 3.252692
XAF 656.561033
XAG 0.010245
XAU 0.000217
XCD 3.235618
XCG 2.158895
XDR 0.816551
XOF 656.558289
XPF 119.331742
YER 285.419628
ZAR 18.814872
ZMK 10776.646662
ZMW 23.808003
ZWL 385.512872

BYD supera a Tesla en Europa




El tablero del automóvil eléctrico europeo se ha movido. En abril de 2025, BYD superó por primera vez a Tesla en matriculaciones de eléctricos puros en Europa, un hito simbólico en el corazón del mercado que hasta hace poco parecía territorio de su rival estadounidense. La sacudida no es un accidente: es el resultado de una estrategia quirúrgica que combina precios agresivos, control extremo de la cadena de valor, logística propia y una expansión industrial que, aunque no exenta de contratiempos, apunta a fabricar dentro del continente para neutralizar aranceles y ganar cercanía con el cliente.

Precios que presionan a todo el mercado
El primer factor es evidente para cualquier comprador: el precio. BYD ha forzado nuevas rondas de descuentos con gamas eléctricas y enchufables que erosionan el “premium” histórico de muchos competidores europeos y estadounidenses. La compañía ha sido capaz de bajar etiquetas sin vaciar márgenes gracias a algo que casi nadie más tiene a esa escala: baterías propias (LFP “Blade”), electrónica de potencia, motores, software y hasta parte de la logística bajo el mismo paraguas corporativo. Menos intermediarios significa menos costes y, por tanto, más flexibilidad comercial.

El arma secreta: integración vertical
BYD nació como empresa de baterías y trasladó esa obsesión por el control a cada eslabón crítico del coche eléctrico. La celda LFP “Blade” —segura, duradera y económica— se apoya en una manufactura altamente estandarizada y optimizada. Sumado a sus semiconductores y a plataformas compartidas entre múltiples modelos, la marca reduce variabilidad, acelera iteraciones de producto y exprime economías de escala. En la práctica, esa integración vertical permite lanzar variantes y ajustes de hardware con una rapidez que descoloca a rivales menos integrados.

Logística propia para un juego global
En 2024–2025 BYD comenzó a operar buques ro-ro propios capaces de transportar miles de vehículos por travesía. Controlar el flete no solo abarata el envío: también estabiliza plazos y evita cuellos de botella que, en el pasado, frenaron a otros fabricantes. Para un mercado como el europeo, donde la disponibilidad inmediata pesa en la decisión de compra, esa puntualidad se nota en las matriculaciones.

Europa compra más eléctricos… y BYD sabe leer la curva
Las ventas de eléctricos puros repuntaron con fuerza en Europa occidental en el segundo trimestre de 2025, impulsadas por modelos más asequibles y una red de recarga que, aunque aún desigual, crece en los grandes corredores. En ese contexto, BYD ha colocado con acierto una oferta escalonada: urbanos y compactos (Dolphin), SUV compactos (Atto 3/Seal U), berlinas (Seal) y una batería de híbridos enchufables con autonomías eléctricas útiles para quien aún duda del 100% eléctrico. La combinación de precio, disponibilidad y variedad está captando tanto a flotas como a particulares.

Aranceles, fábricas y el “pivot” europeo
Los aranceles compensatorios de la UE a los eléctricos fabricados en China han encarecido parte de las importaciones, pero BYD no se ha quedado quieta: su táctica incluye localizar producción y equilibrar el mix de modelos. La planta de Szeged (Hungría) —primer gran bastión de fabricación de turismos BYD en la UE— ha vivido ajustes de calendario, y en paralelo la compañía acelera un proyecto en Turquía para abastecer a mercados cercanos. El objetivo es claro: reducir exposición arancelaria, acortar logística y ganar etiqueta “made in Europe” donde haya incentivos o preferencias regulatorias. Mientras tanto, el Reino Unido —que no aplica los mismos aranceles que la UE— se ha consolidado como mercado clave para las marcas chinas.

¿Dónde queda Tesla?
Tesla sigue liderando en software, ecosistema de carga y eficiencia industrial en determinados modelos, pero su oferta europea ha sufrido ciclos de demanda irregulares, una gama menos fresca en algunos segmentos y la sensibilidad del cliente a los descuentos. La firma de Elon Musk conserva ventajas competitivas —sobre todo en conducción asistida y red de supercargadores—, pero el centro de gravedad del mercado se está desplazando a rangos de precio donde BYD y otros actores chinos juegan a domicilio.

Lo que viene: una Europa más barata, local y eléctrica
El duelo BYD-Tesla acelera tendencias que ya estaban en marcha: coches eléctricos más asequibles, fabricación más cerca del cliente europeo, y una carrera por la eficiencia industrial que se librará tanto en la batería como en el software y la logística. Para los fabricantes europeos tradicionales, el mensaje es inequívoco: competir cuesta abajo en precio sin sacrificar margen exige replantear plataformas, consolidar proveedores clave, y ganar velocidad. Para el consumidor, el resultado inmediato es una oferta más amplia y, previsiblemente, más barata; para los reguladores, el reto será equilibrar defensa comercial, metas climáticas y acceso a vehículos asequibles.

Conclusión y perspectivas para el Futuro próximo:
BYD no “arrasó” Europa de la noche a la mañana; lo hizo con una receta paciente: integración vertical + escala + logística propia + producción local. Esa combinación, respaldada por una política de precios agresiva, explica por qué su avance ya no es un susto pasajero, sino una amenaza estructural para cualquiera que no pueda fabricar —y mover— coches eléctricos con la misma precisión de costes.



Destacados


Dubai, ¡el país de las mil y una noches!

Los Costos De Una Semana En Dubai, el país de las mil y una noches¿Te has preguntado alguna vez cuánto cuestan unas vacaciones de 7 días en una de las ciudades más asombrosas del mundo? Dubai es una metrópolis de lujo y aventura, que acoge algunos de los mejores hoteles, restaurantes y atracciones que existen, y que pueden ser costeados con unos pocos cientos o hasta miles de dólares.Conozcamos cómo se vive una semana en uno de los destinos turísticos más importantes del planeta.

DUBÁI: ¡Las 10 mejores cosas que hacer y ver!

DUBÁI: Top 10 Cosas para Hacer y Visitar!Nuestro video "Dubái: Top 10 Cosas para Hacer y Ver" te llevará en un viaje a través de las atracciones más famosas e impresionantes de esta ciudad en los Emiratos Árabes Unidos. Ya sea que estés planeando unas vacaciones en Dubái o tratando de decidir si visitar esta maravillosa ciudad, este video es la guía perfecta para ti.Dubái es una ciudad sorprendente y vibrante, con una gran cantidad de atracciones y actividades para todos. Hemos reunido las mejores cosas para ver y hacer en Dubái, incluyendo el espectacular Puerto de Dubái y el imponente Burj Khalifa, la torre más alta del mundo. También podrás visitar el famoso Dubai Mall, con sus innumerables tiendas, restaurantes y atracciones.En este video, proporcionamos útiles consejos de viaje para ayudarte a aprovechar al máximo tus vacaciones en Dubái, ya sea que solo tengas unos días o desees descubrir todo lo que esta ciudad tiene para ofrecer.No te pierdas las mejores cosas para ver en Dubái y las actividades más hermosas para hacer en esta increíble ciudad. Si buscas información sobre qué visitar en Dubái, este video te ayudará a planificar tu itinerario y aprovechar al máximo tu tiempo en la ciudad de los Emiratos Árabes Unidos.Estamos seguros de que este vlog te inspirará a planificar tus próximas vacaciones en Dubái y te proporcionará toda la información necesaria para descubrir las maravillas de esta increíble ciudad.Y tú, ¿ya conocías todos estos lugares en Dubái? ¿Ya sabías de todas estas atracciones? ¡Háznoslo saber en los comentarios!

IA en apuros Energéticos

En los últimos años, el auge de los modelos de inteligencia artificial (IA) ha desencadenado una fiebre por construir gigantescos centros de datos repletos de procesadores especializados. Esta infraestructura de alto rendimiento necesita una cantidad de energía sin precedentes. Los centros de datos dedicados a la IA consumieron en torno a 415 TWh en 2024, lo que equivale a alrededor del 1,5 % de la electricidad mundial. La demanda crece a un ritmo superior al 12 % anual y podría duplicarse hasta 945 TWh para 2030. En Estados Unidos, estas instalaciones utilizaron 183 TWh en 2024 (cerca del 4 % de la demanda nacional) y se proyecta que llegarán a 426 TWh en 2030. Los analistas prevén que el consumo estadounidense de los centros de datos oscile entre el 6,7 % y el 12 % de la electricidad total en 2028, lo que requerirá triplicar la capacidad anual de generación.Un solo centro de datos centrado en IA puede necesitar tanta electricidad como 100.000 hogares. Los proyectos más ambiciosos que están en marcha podrían multiplicar por veinte esa cifra. Las mayores concentraciones se sitúan en el llamado “corredor de la IA” de Estados Unidos, donde los centros de datos consumieron el 26 % del suministro eléctrico de Virginia y superaron la demanda de los hogares en condados como Loudoun. Europa vive una fiebre similar: la construcción prevista de centros de datos podría añadir 170 GW de carga y elevar el consumo eléctrico continental en un 10–15 % en la próxima década. La patronal eléctrica europea estima que estas instalaciones pasarán de representar el 3 % de la demanda comunitaria a entre 149 y 287 TWh en 2030, un incremento del 170 %.Cuando la red eléctrica se convierte en obstáculoLas infraestructuras de transmisión resultan ser el eslabón más débil. La mayor parte de las redes de Estados Unidos se construyó en los años cincuenta y setenta; su envejecimiento y la falta de capacidad impiden conectar nuevos centros de datos a la velocidad requerida. El tiempo de espera para recibir un punto de conexión en Europa oscila entre siete y diez años, y podrían aplazarse una quinta parte de los proyectos. Ante este cuello de botella, los promotores invierten en generación in situ (plantas solares, parques eólicos, turbinas de gas y baterías) para alimentar directamente sus servidores. Este modelo transforma a los centros de datos en pequeñas ciudades energéticas que compran electricidad al por mayor, gestionan sus propias redes y negocian con las compañías eléctricas para reforzar la infraestructura regional.Mientras las empresas presumen de contratos verdes, la realidad es que cerca del 60 % de la energía de los centros de datos procede todavía de combustibles fósiles. Las tecnologías de refrigeración también son voraces. En un centro convencional, los servidores absorben alrededor del 60 % de la electricidad, mientras que la refrigeración puede oscilar entre el 7 % y el 30 % según la eficiencia. La innovación en eficiencia energética es vital: equipamientos con un índice de eficiencia energética (PUE) de 1,1 reducen hasta un 84 % el consumo de energía auxiliar frente a los centros con PUE de 2,0, y sistemas de refrigeración líquida pueden ahorrar hasta un 40 % de electricidad y mejorar 3,5 veces la disipación térmica.Impacto ambiental y uso de aguaEl hambre energética de la IA conlleva un alto coste ambiental. A nivel mundial, los centros de datos consumieron aproximadamente 66 mil millones de litros de agua dulce en 2023 y podrían duplicar o triplicar esa cifra en 2028. En Estados Unidos, estas instalaciones consumieron 17 mil millones de galones (64,3 mil millones de litros) de agua en 2023 y podrían necesitar entre 16 y 33 mil millones de galones cada año para 2028. Cada centro utiliza alrededor de 300.000 galones diarios. Esta demanda se vuelve crítica en zonas con escasez; se estima que dos tercios de los centros construidos desde 2022 se encuentran en regiones de estrés hídrico. Además, la huella de carbono podría dispararse: los nuevos centros de datos europeos podrían emitir 39 millones de toneladas de CO₂ anuales en 2030 y acumular 121 millones de toneladas en seis años si dependen del gas y el carbón. En Irlanda, donde los centros de datos ya absorben el 20 % de la energía nacional y podrían alcanzar el 30 % en 2030, la presión sobre la red provoca cortes de suministro y subidas tarifarias que afectan a hogares y pequeñas empresas.Una carrera a contrarrelojEl rápido ascenso de la IA ha desatado inversiones masivas. El número de centros de datos a escala global superó los 11.800 en 2024. La expansión responde a la demanda de modelos generativos más potentes que necesitan millones de chips específicos y grandes volúmenes de datos. Los analistas advierten que para 2030 se habrán construido centros de más de 500 MW, veinte veces más grandes que los tradicionales. Este crecimiento no solo tensiona la red eléctrica; también puede repercutir en los precios minoristas. En Estados Unidos, los consumidores ya perciben una subida de las tarifas eléctricas y un 16 % culpa a los centros de datos de sus facturas más elevadas. En Virginia, el coste de la electricidad se duplicó en cinco años en las zonas con alta concentración de centros de datos.El desafío no es solo energético. La demanda de materiales como cobre y acero para los centros de datos podría desbordar la capacidad de la cadena de suministro. El agua necesaria para enfriar estos complejos podría reducir la disponibilidad para la agricultura y el consumo humano. Además, los expertos alertan de que la concentración de grandes cargas en unas pocas regiones genera vulnerabilidades; un fallo en la red puede desencadenar apagones y obligar a recurrir a generadores diésel, con un enorme impacto en la calidad del aire.Hacia un modelo energético sostenibleA pesar de las amenazas, el sector también ofrece oportunidades. La urgencia de abastecer a la IA está impulsando la modernización de la red eléctrica y el despliegue de energías renovables. Actualmente, las energías renovables suministran cerca del 27 % de la electricidad que consumen los centros de datos, y se prevé un crecimiento anual del 22 % para cubrir al menos la mitad del aumento de demanda. Combinado con la digitalización, este auge podría acelerar la transición hacia redes más inteligentes que integren generación distribuida, almacenamiento y gestión automatizada para evitar apagones. Innovaciones como la reutilización del calor residual en redes de calefacción urbana, la reducción del factor de potencia y la migración de cargas a regiones con exceso de energía renovable se perfilan como estrategias para minimizar la huella de la IA.ConclusiónLa inteligencia artificial se enfrenta a una paradoja: su desarrollo requiere cantidades colosales de electricidad que superan la capacidad de las redes actuales, y a la vez la misma tecnología puede ofrecer soluciones para optimizar el uso de energía. La escasez de electricidad y agua ya es una realidad en regiones con alta concentración de centros de datos y se agravará si no se actúa con rapidez. Para evitar que la promesa de la IA se convierta en un problema energético y ambiental, será necesario combinar inversiones en infraestructuras, avances en eficiencia y una regulación que ponga límites y obligue a las empresas a compartir recursos. De lo contrario, la inteligencia artificial podría quedarse sin la energía que necesita para seguir creciendo.