Dubai Telegraph - El mundo del pueblo inuit se derrite de forma alarmante en Groenlandia

EUR -
AED 4.288554
AFN 73.568184
ALL 95.580238
AMD 433.45531
ANG 2.090132
AOA 1071.991923
ARS 1624.321643
AUD 1.637724
AWG 2.104863
AZN 1.98321
BAM 1.951099
BBD 2.352732
BDT 143.324696
BGN 1.94792
BHD 0.441018
BIF 3475.213926
BMD 1.167747
BND 1.4916
BOB 8.071554
BRL 5.833477
BSD 1.168086
BTN 110.734214
BWP 15.788893
BYN 3.289176
BYR 22887.833654
BZD 2.34934
CAD 1.596502
CDF 2709.172203
CHF 0.921568
CLF 0.026851
CLP 1056.775445
CNY 7.985343
CNH 7.982395
COP 4245.471271
CRC 531.220162
CUC 1.167747
CUP 30.945285
CVE 110.789957
CZK 24.372002
DJF 207.531631
DKK 7.472388
DOP 69.334923
DZD 154.907395
EGP 62.662687
ERN 17.516199
ETB 183.336178
FJD 2.575056
FKP 0.864274
GBP 0.866018
GEL 3.141144
GGP 0.864274
GHS 13.066953
GIP 0.864274
GMD 85.245391
GNF 10246.976786
GTQ 8.924461
GYD 244.390158
HKD 9.149371
HNL 31.073526
HRK 7.531617
HTG 152.991407
HUF 365.957197
IDR 20245.456613
ILS 3.472469
IMP 0.864274
INR 111.218638
IQD 1529.748066
IRR 1536170.671984
ISK 143.807421
JEP 0.864274
JMD 183.168702
JOD 0.827956
JPY 186.218232
KES 150.875035
KGS 102.095273
KHR 4682.664564
KMF 492.788717
KPW 1050.933028
KRW 1729.29845
KWD 0.359596
KYD 0.973451
KZT 541.046488
LAK 25661.23158
LBP 104551.347351
LKR 373.210844
LRD 214.719465
LSL 19.699841
LTL 3.448053
LVL 0.706358
LYD 7.415615
MAD 10.817713
MDL 20.109465
MGA 4846.148324
MKD 61.593131
MMK 2452.244055
MNT 4179.232211
MOP 9.429582
MRU 46.686119
MUR 54.918858
MVR 18.047462
MWK 2033.632023
MXN 20.478831
MYR 4.637703
MZN 74.624824
NAD 19.699759
NGN 1603.047424
NIO 42.867826
NOK 10.930578
NPR 177.174385
NZD 2.000163
OMR 0.44899
PAB 1.168086
PEN 4.115086
PGK 5.068285
PHP 71.786056
PKR 325.655314
PLN 4.25827
PYG 7267.490851
QAR 4.254684
RON 5.133757
RSD 117.353835
RUB 87.497572
RWF 1706.077804
SAR 4.379575
SBD 9.387328
SCR 16.000802
SDG 701.233075
SEK 10.857942
SGD 1.493419
SHP 0.871841
SLE 28.723683
SLL 24487.058166
SOS 667.370304
SRD 43.744994
STD 24169.997259
STN 24.756228
SVC 10.221374
SYP 129.310537
SZL 19.676076
THB 38.128677
TJS 10.951069
TMT 4.092952
TND 3.377415
TOP 2.811654
TRY 52.764491
TTD 7.942864
TWD 36.982754
TZS 3030.302799
UAH 51.485958
UGX 4351.516141
USD 1.167747
UYU 46.487999
UZS 14071.347195
VES 567.043457
VND 30777.129784
VUV 138.2287
WST 3.171455
XAF 654.377644
XAG 0.015925
XAU 0.000253
XCD 3.155894
XCG 2.105228
XDR 0.814758
XOF 652.770318
XPF 119.331742
YER 278.653514
ZAR 19.636979
ZMK 10511.123025
ZMW 22.047881
ZWL 376.013934
El mundo del pueblo inuit se derrite de forma alarmante en Groenlandia
El mundo del pueblo inuit se derrite de forma alarmante en Groenlandia / Foto: Olivier Morin - AFP

El mundo del pueblo inuit se derrite de forma alarmante en Groenlandia

El estruendo de los icebergs que se desploman en las aguas turquesas del este de Groenlandia es la alarma que suena para uno de los ecosistemas más importantes del planeta al borde del abismo.

Tamaño del texto:

El hielo se derrite de manera alarmante y en el pueblo de Ittoqqortoormiit una de las últimas comunidades de cazadores inuit ve amenazados sus ancestrales medios de supervivencia.

El casquete polar de Groenlandia contiene poco más de 8% del agua dulce del planeta, lo que haría subir el nivel del mar siete metros en caso de derretimiento.

Por ello, el cambio climático podría privar a este caserío aislado de su única fuente de suministro de agua potable.

Inviernos fríos, un hielo sólido y una nieve abundante constituyen el medio ambiente natural en el que están acostumbrados a vivir estos inuits establecidos en el estrecho de Scoresby.

En Ittoqqortoormiit, a unos 500 kilómetros de la colonia humana más cercana, solo hay una fuente de agua potable: un río que nace de un lago, él mismo alimentado por un glaciar que se derrite.

"En algunos años quizás no haya más nada", dice Erling Rasmussen, responsable de la gestión del agua para el pueblo en la compañía pública Nukissiorfiit.

El último julio fue el más cálido del que se tenga registro en la estación de investigación groenlandesa Summit Camp, en lo alto del casquete.

"Los glaciares se achican cada vez más", continúa Rasmussen. "Creo que en el futuro para beber el pueblo deberá buscar agua en el océano".

Transformar el hielo en agua potable es costoso, consume mucha energía y es muy aleatorio. Otras pequeñas comunidades aisladas de Groenlandia, como Oqaatsut en la costa oeste, ya optaron por la desalinización.

- Osos hambrientos -

Alrededor del estrecho de Scoresby -el fiordo más grande del planeta- libre de hielo un mes por año, los habitantes dependen durante los interminables inviernos polares de la carne que aportan los cazadores.

Los barcos cargueros solo llegan a Ittoqqortoormiit, en la desembocadura del fiordo, una o dos veces por año. Sus aguerridos marineros tienen que zigzaguear entre inmensos icebergs que solo dejan estrechos pasajes.

"Necesitamos nuestras propias proteínas animales. No podemos contentarnos con comprar carne danesa congelada", explica Jørgen Juulut Danielsen, enseñante y ex alcalde del pueblo.

Pero a medida que el termómetro sube y la banquisa se reduce, la tradicional caza de focas, que consiste en atrapar a estos animales cuando salen a respirar a través de agujeros en el hielo, se vuelve más peligrosa.

El cazador Peter Arqe-Hammeken estuvo a punto de perder a su mujer y sus dos hijos cuando el hielo se deshizo bajo su moto de nieve durante una cacería en enero, a pesar de una temperatura de -20 °C.

Su esposa terminó con un músculo desgarrado tras extirpar al mayor de 12 años del agua helada, cuenta este inuit de 37 años.

Con menos nieve resulta también más difícil utilizar el trineo con perros para cazar al buey almizclero.

Los seres humanos no son los únicos afectados. El debilitamiento de la banquisa empuja a los osos polares hambrientos a entrar en los caseríos en busca de comida.

- Reacciones en cadena -

Anidado entre las montañas rojizas del fiordo de Rode -el "fiordo rojo", un fiordo dentro del fiordo-, los glaciares, cuyas paredes azuladas se levantan desde el mar, son indispensables para el ecosistema.

Las condiciones extremas locales han hecho de este lugar uno de los menos estudiados del planeta.

Tras cinco años de minuciosa planificación, la iniciativa científica francesa Greenlandia se apura para documentar todo lo que se puede en este puesto avanzado del cambio climático, antes de que sea demasiado tarde.

Estas dos últimas décadas, el inmenso casquete glaciar de Groenlandia perdió 4,7 billones de toneladas, contribuyendo por sí solo a un aumento del nivel de los océanos de 1,2 centímetros, estiman científicos daneses especialistas del Ártico.

"Ustedes escuchan hablar del cambio climático, pero aquí lo ven", afirma el jefe de la expedición, Vincent Hilaire, a periodistas de la AFP embarcados en el velero laboratorio "Kamak".

La pesadilla de la científica canadiense Caroline Bouchard, del Greenland Climate Research Centre en Nuuk, la capital de Groenlandia, es que el retroceso de los glaciares condene al estrecho de Scoresby a convertirse en un "ecosistema menos rico".

En efecto, los glaciares que caen en el mar provocan una subida de las aguas, por lo que el líquido de deshielo frío levanta al del fondo del fiordo, rico en nutrientes.

A medida que los glaciares se derriten y retroceden hacia el interior de la tierra, esta mecánica se bloquea.

La escasez de nutrientes pone en marcha una reacción en cadena: menos plancton, por lo tanto menos bacalao polar, y por lo tanto menos focas y osos, fuentes de proteínas esenciales para los habitantes de Ittoqqortoormiit.

- Consecuencias catastróficas -

A bordo del "Kamak", Caroline Bouchard verifica el contenido de sus redes mientras la luz enceguecedora del sol ártico ilumina una miríada de formas de vida marina en su placa de Petri que sirve para cultivar y examinar microorganismos.

En su muestra, en medio de los copépodos, el plancton y pequeños crustáceos kril, el número de larvas de bacalao pasó de 53 el año pasado a apenas ocho este verano boreal.

Si bien la científica explica que se requiere un análisis más profundo de los resultados para determinar las causas de esta disminución, las cifras son a su entender sorprendentemente bajas.

El bacalao polar se encuentra en el "centro del ecosistema" del Ártico, subraya Bouchard.

"Si de repente cae el stock de bacalao polar, ¿Qué pasará con la foca ocelada y el oso polar?", se pregunta.

Las consecuencias, siempre, terminan siendo catastróficas para los habitantes de la zona.

"No es solo Ittoqqortoormiit lo que perdemos. Es un modo de vida único", lamenta Bouchard.

- "Nieve de sangre" -

Nuevas investigaciones llevadas a cabo durante la expedición Greenlandia muestran un panorama sombrío para el futuro de los glaciares: en un fiordo cada vez más caliente, una tintura rojiza se expande en el hielo y la nieve.

Detrás de esta pigmentación apodada "nieve de sangre" se encuentra un tipo de alga, la Sanguina nivaloides, que recién fue identificada científicamente en 2019.

Cuando la nieve se derrite, esta alga se protege de la intensidad luminosa produciendo un pigmento rojo anaranjado. Pero al hacer esto, el nuevo color disminuye la capacidad de la nieve de reflejar la luz del sol, lo que acelera el derretimiento.

Según los estudios, estas algas microscópicas son responsables de hasta el 12% del derretimiento anual del casquete groenlandés, es decir 32.000 millones de toneladas de hielo, una cifra "colosal" para los científicos.

Otro ejemplo de estos fenómenos de aceleración del cambio climáticos: las emisiones de gases de efecto invernadero provocan un aumento de las temperaturas, lo que acelera el derretimiento de los glaciares y favorece el crecimiento de las algas, que a su vez hace que el glaciar absorba aún más rayos solares y calor.

- Repercusiones planetarias -

"Enfrentamos una catástrofe", afirma el francés Eric Maréchal, del Centro Nacional de Investigación Científica (CNRS) de su país.

A su entender, se necesitarían treinta años para demostrar una tendencia de esta amplitud. "¿Se puede detener a tiempo este proceso? No lo creo", confiesa.

Al acercarse a un imponente glaciar que desciende por un abrupto valle en Vikingebugt (la "bahía de los vikingos"), Vincent Hilaire, el jefe de la expedición, apunta su fusil hacia una huella dejada en el barro por un oso polar.

Para estos investigadores vale la pena arriesgarse a atravesar las tierras de ese animal.

La carrera contrarreloj ante el cambio climático obliga a los equipos del CNRS y del servicio meteorológico nacional francés Météo France a apurarse para recolectar muestras de "nieve de sangre" capaces de ayudarlos a comprender, con datos satelitales, el comportamiento del alga.

"El riesgo que corremos aquí es la desaparición de todo un sistema", explica Eric Maréchal.

"Interesarse por lo que pasa en Groenlandia es también entender la dinámica del desajuste del ciclo del agua a escala planetaria y del gran derretimiento que provoca el aumento del nivel de las aguas de los océanos", concluye.

G.Koya--DT