Dubai Telegraph - El cielo puede esperar: la vida con más de 110 años

EUR -
AED 4.400314
AFN 77.881147
ALL 96.814682
AMD 454.172547
ANG 2.144834
AOA 1098.729057
ARS 1730.745379
AUD 1.690809
AWG 2.158218
AZN 2.042821
BAM 1.959124
BBD 2.414607
BDT 146.498583
BGN 2.012185
BHD 0.451686
BIF 3551.270346
BMD 1.198178
BND 1.512786
BOB 8.284057
BRL 6.227767
BSD 1.198839
BTN 110.119313
BWP 15.686617
BYN 3.408698
BYR 23484.290754
BZD 2.411101
CAD 1.620506
CDF 2683.918435
CHF 0.917625
CLF 0.026186
CLP 1033.955485
CNY 8.33291
CNH 8.319544
COP 4397.74497
CRC 595.019577
CUC 1.198178
CUP 31.75172
CVE 110.45288
CZK 24.298095
DJF 213.48135
DKK 7.46704
DOP 75.429249
DZD 154.714803
EGP 56.109364
ERN 17.972671
ETB 186.414713
FJD 2.618439
FKP 0.869432
GBP 0.866031
GEL 3.229063
GGP 0.869432
GHS 13.103234
GIP 0.869432
GMD 87.466656
GNF 10519.982279
GTQ 9.197645
GYD 250.81559
HKD 9.348245
HNL 31.637684
HRK 7.534031
HTG 156.996396
HUF 379.901498
IDR 20117.410294
ILS 3.70231
IMP 0.869432
INR 110.191403
IQD 1570.47137
IRR 50473.252638
ISK 144.787493
JEP 0.869432
JMD 187.928883
JOD 0.849516
JPY 183.431525
KES 154.589225
KGS 104.78044
KHR 4819.23774
KMF 493.649685
KPW 1078.290613
KRW 1708.440222
KWD 0.367097
KYD 0.999099
KZT 604.037467
LAK 25827.933287
LBP 107356.012463
LKR 371.221447
LRD 221.78726
LSL 19.062325
LTL 3.537908
LVL 0.724766
LYD 7.528744
MAD 10.839493
MDL 20.104197
MGA 5349.076452
MKD 61.600431
MMK 2516.151613
MNT 4280.660921
MOP 9.634588
MRU 47.858006
MUR 54.097074
MVR 18.523892
MWK 2078.827408
MXN 20.521616
MYR 4.695675
MZN 76.395464
NAD 19.062325
NGN 1673.830778
NIO 44.115408
NOK 11.440744
NPR 176.1907
NZD 1.969217
OMR 0.460694
PAB 1.198834
PEN 4.011306
PGK 5.131772
PHP 70.569096
PKR 335.375273
PLN 4.204707
PYG 8050.626917
QAR 4.358915
RON 5.095247
RSD 117.400304
RUB 91.721686
RWF 1749.067864
SAR 4.49358
SBD 9.678495
SCR 17.176644
SDG 720.702641
SEK 10.541367
SGD 1.511975
SHP 0.898944
SLE 29.118971
SLL 25125.194783
SOS 683.960562
SRD 45.640962
STD 24799.867551
STN 24.541951
SVC 10.489843
SYP 13251.340431
SZL 19.054412
THB 37.190847
TJS 11.203157
TMT 4.193623
TND 3.428532
TOP 2.884925
TRY 52.020807
TTD 8.136841
TWD 37.52634
TZS 3043.372756
UAH 51.245655
UGX 4292.283258
USD 1.198178
UYU 45.36717
UZS 14504.672432
VES 429.518272
VND 31224.521278
VUV 143.387393
WST 3.265465
XAF 657.071937
XAG 0.010054
XAU 0.000214
XCD 3.238136
XCG 2.160575
XDR 0.817187
XOF 657.06919
XPF 119.331742
YER 285.649307
ZAR 18.761325
ZMK 10785.036009
ZMW 23.826529
ZWL 385.812859
El cielo puede esperar: la vida con más de 110 años
El cielo puede esperar: la vida con más de 110 años / Foto: Nicolas Tucat - AFP/Archivos

El cielo puede esperar: la vida con más de 110 años

En su residencia de ancianos del sur de Francia, la hermana André deja siempre su puerta abierta por si alguien quiere pasar a saludar. A sus 118 años, la que quizá sea la mujer más anciana del mundo, no aborrece las visitas.

Tamaño del texto:

Lucile Randon, más conocida como la hermana André, ya era la decana de los franceses. El lunes, tras el anuncio del deceso de la mujer más anciana del mundo, la japonesa Kane Takana, 13 meses mayor que ella, la religiosa francesa superó una nueva etapa.

"Una etapa", comentó sonriendo su secretario de prensa, David Tavella. "Su objetivo final es batir a Jeanne Calment", otra francesa, fallecida a los 122 años en Arles (sur de Francia) en 1997.

"Ella está feliz, le gusta que le prestemos atención e inmediatamente pensó en todo el personal" del establecimiento para personas mayores dependientes en el que vive, añadió Tavella, en declaraciones a la AFP.

La hermana André, de rostro delicado y memoria abismal, se presenta siempre vestida de monja, con un velo azul.

Cuando un equipo de la AFP se reunió con ella en la localidad francesa de Toulon, a orillas del Mediterráneo, la mujer parecía limitarse a esperar la mayor parte del tiempo, sentada en su silla de ruedas, con la cabeza gacha.

Con sus ojos, que ya dejaron de ver, cerrados, quizás piensa, reza, dormita.

En su habitación hay una cama individual, una virgen y una radio apagada desde hace meses... La marcha del mundo le preocupa demasiado. En aquel entonces, confió que deseaba "morir rápidamente".

Su jornada empieza pronto. "A las 07H00 me levantan y me sientan a la mesa". A continuación, la trasladan a la capilla, donde Lucile Randon, que tomó el hábito con más de 40 años, escucha el oficio cada mañana.

"Es terrible no poder hacer nada sola", se queja esta mujer que trabajó hasta finales de los años 70 y que cuando tenía 100 años se ocupaba aún de residentes más jóvenes que ella.

Pero conserva lo más bonito, a su juicio, el contacto con los demás. "Me alegra cuando vienen a hacerme compañía, como David. David es un encanto, ¿lo conoce?", dice con su mano enlazada a la de su confidente.

David Tavella, animador en esta residencia de ancianos de Toulon (sureste de Francia) a orillas del mar Mediterráneo, gestiona las solicitudes de periodistas de todo el mundo.

Y los regalos y cartas. El presidente francés Emmanuel Macron, su 18º jefe de Estado, envió por escrito a la anciana sus mejores deseos para 2022, que concluyó con un "muy respetuosamente" para la ocasión.

- Hasta 122 años -

Así las cosas, ¿es Lucile Randon, nacida el 11 de febrero de 1904 en Alès (sur), la decana de la humanidad? Quizá lo sea, hasta que se demuestre lo contrario. Pues, en el pasado, ya ocurrió que personas aún más mayores terminaron sacudiendo los datos de la base científica IDL (International Database on Longevity), tras darse a conocer por el libro Guinness de los Récords.

Cuando se trata de la esperanza de vida, se cita a menudo Japón o las "zonas azules", regiones remotas de Cerdeña (Italia), Grecia o Costa Rica que cuentan con un gran número de centenarios. Francia, menos.

Sin embargo, en la turística Provenza francesa vivió Jeanne Calment, la persona que vivió más tiempo en la historia de la humanidad y cuyo estado civil pudo validarse. Murió en Arles a los 122 años.

André Boite también vive en el sur de Francia. A sus 111 años, es uno de los pocos hombres del mundo "supercentenarios" (más de 110 años), sigue residiendo en su casa en Niza y le gusta vestir traje con chaleco.

Según la oficina de estadísticas Insee, unos 30.000 centenarios viven en Francia y 40 superan los 110 años. En el mundo había medio millón de centenarios en 2015, según la ONU, que proyecta 25 millones para 2100.

Pero, ¿cómo viven su longevidad?

- Esperando la muerte -

Cuando se le recuerda a Hermine Saubion, que tiene 110 años, responde: "Aguanto".

La supercentenaria acaba de despertarse de una siesta en su silla de ruedas a la entrada del restaurante de su residencia de ancianos en Banon (sureste), pueblo situado entre colinas pobladas de robles y pinos.

Su bello rostro cobra vida, aparece una gran sonrisa, una mirada intensa. La mujer no tiene problemas de salud, sino incapacidades físicas y una sordera severa que la aísla.

Sólo entiende fragmentos de oraciones, pero no renuncia a su vida en sociedad. Cuando Annick, otra residente del centro donde vive desde hace dos años, pasa cerca, le grita: "¡Vamos, siéntate!".

"Si se queda demasiado tiempo sola en un lugar, no duda en manifestar su disconformidad", confirma Julien Fregni, un trabajador social.

Esta marsellesa, que conoció un gran amor antes de cuidar a su madre viuda, nunca buscó la longevidad, sólo llegó. Al igual que su hermana Emilienne, de 102 años, otra centenaria de la residencia.

La hermana André tampoco tiene problemas de salud, más allá de la rigidez muscular y articular ligada a su inmovilidad y toma muy pocos medicamentos al día, sin duda "uno de sus secretos de longevidad", según su médica Geneviève Haggai-Driguez.

Sobrevivió sin problemas al covid-19, que le provocó un poco de cansancio. "Cuando hablamos con ella, asegura: 'De todas formas, tuve la gripe española'", explica la doctora.

Los especialistas constataron de hecho que los ancianos nacidos antes de la epidemia de gripe española de 1918 resistieron mejor al covid-19 que los nacidos después.

No muy lejos, en Valréas, vive Aline Blaïn, una exmaestra de 110 años. Autoritaria y dulce a la vez, a esta "estrella" de su residencia le gusta hojear la revista Paris Match.

"Lo más importante para mí es la visita de mi hija, de las pequeñas", asegura. A sus 76 años, su hija Monique cuida de ella casi diariamente.

Aunque se muestran resistentes, estas personas han visto desaparecer a muchos a su alrededor y ya no tienen a nadie con quien compartir su historia de vida.

A Aline Blaïn le gustaría que se olvidaran de su edad. "De todas formas, ya no tengo edad", asegura.

Sobre la muerte, hablan sin tabú, es su día a día. "Esperamos", asegura Hermine. "Esperamos el final, la muerte, que un día llegará".

La hermana André se siente preparada. "Pasar todo el día sola con tu dolor no es divertido", pero "Dios no me escucha, debe estar sordo".

- Pasión y coquetería -

La ciencia no ha logrado todavía desvelar el secreto de esta longevidad. "No tenemos ninguna certeza, sino hipótesis", asegura Jean-Marie Robine, demógrafo y gerontólogo.

El experto cita la riqueza económica, la democracia "e incluso la socialdemocracia", los factores nutricionales con "dos grandes regímenes alimentarios: el japonés (pescado, verduras) y el mediterráneo".

A todo esto se suman las características propias de la persona, los genes o la ausencia de genes vinculados a factores de riesgo.

"Jeanne Calment cumplía todos los requisitos de longevidad. Tenía un estilo de vida impecable. Empezó a fumar a los 25 años, pero solo un cigarrillo al día, y bebía un dedo de oporto por la noche", explica Catherine Levraud, jefa de geriatría del centro hospitalario de Arles.

Daniela S. Jopp, profesora de psicología del envejecimiento de la universidad suiza de Lausana, cita también el "optimismo", que está vinculado a "mecanismos del sistema inmunitario".

La coquetería podría ser otro para Hermine, que exige bonitos peinados como sus dos moñitos que llama cariñosamente "los cuernos del diablo", y para Aline, que pide vestidos y chalecos que combinen.

Porque, como dice la hermana André, lo más importante en la vida es "compartir un gran amor y no ceder en cuanto a sus necesidades".

X.Wong--DT