Dubai Telegraph - "Mi madre me aplastó el vientre con una piedra": así es el aborto en Afganistán

EUR -
AED 4.18552
AFN 74.647701
ALL 93.728703
AMD 417.742685
AOA 1045.097085
ARS 1709.254281
AUD 1.638536
AWG 2.051446
AZN 1.935061
BAM 1.956791
BBD 2.28939
BDT 140.321066
BHD 0.428619
BIF 3399.811331
BMD 1.139692
BND 1.470483
BOB 12.95256
BRL 5.840806
BSD 1.136691
BTN 109.15547
BWP 15.658136
BYN 3.260694
BYR 22337.967089
BZD 2.286088
CAD 1.605553
CDF 2592.79979
CHF 0.932206
CLF 0.027074
CLP 1065.554913
CNY 7.717141
CNH 7.71734
COP 3661.717064
CRC 517.164187
CUC 1.139692
CUP 30.201843
CVE 110.835137
CZK 24.177656
DJF 202.415177
DKK 7.475224
DOP 66.22383
DZD 151.924299
EGP 57.555257
ERN 17.095383
ETB 182.350536
FJD 2.542939
FKP 0.856679
GBP 0.856878
GEL 2.991693
GGP 0.856679
GHS 13.241706
GIP 0.856679
GMD 83.765834
GNF 9977.490839
GTQ 8.693639
GYD 237.760414
HKD 8.939045
HNL 30.623484
HRK 7.532792
HTG 148.559148
HUF 360.784956
IDR 20572.241966
ILS 3.484155
IMP 0.856679
INR 109.090876
IQD 1492.99678
IRR 1567219.234161
ISK 142.187889
JEP 0.856679
JMD 180.001952
JOD 0.808019
JPY 186.397228
KES 147.544756
KGS 99.66564
KHR 4604.356819
KMF 493.486357
KRW 1650.143306
KWD 0.354012
KYD 0.947192
KZT 543.632478
LAK 25762.38646
LBP 101788.39053
LKR 381.968476
LRD 206.825612
LSL 19.101225
LTL 3.365214
LVL 0.689389
LYD 7.292789
MAD 10.6632
MDL 20.119454
MGA 4903.526802
MKD 61.556175
MMK 2393.553282
MNT 4098.141431
MOP 9.18087
MRU 45.705072
MUR 53.998589
MVR 17.608375
MWK 1979.645628
MXN 19.869793
MYR 4.657937
MZN 72.823671
NAD 19.101225
NGN 1555.360467
NIO 41.780805
NOK 11.013621
NPR 174.20299
NZD 1.96806
OMR 0.43821
PAB 1.136676
PEN 3.869261
PGK 5.011397
PHP 69.958292
PKR 316.691997
PLN 4.326727
PYG 6837.552879
QAR 4.153489
RON 5.229705
RSD 117.387176
RUB 89.749973
RWF 1666.365865
SAR 4.278536
SBD 9.209972
SCR 16.069699
SDG 683.815604
SEK 11.032146
SGD 1.472163
SLE 27.609058
SOS 649.631857
SRD 43.139058
STD 23589.327478
STN 24.51306
SVC 9.946168
SZL 19.043967
THB 38.17684
TJS 10.501123
TMT 3.988923
TND 3.372922
TRY 54.012066
TTD 7.731017
TWD 36.963675
TZS 3016.970153
UAH 51.116861
UGX 4291.17327
USD 1.139692
UYU 45.78048
UZS 13721.894368
VES 847.128763
VND 30013.794045
VUV 135.813267
WST 3.135302
XAF 656.298021
XAG 0.019699
XAU 0.000282
XCD 3.080075
XCG 2.048564
XDR 0.816224
XOF 655.898772
XPF 119.331742
YER 271.531422
ZAR 19.056109
ZMK 10258.598066
ZMW 21.256045
ZWL 366.980423
"Mi madre me aplastó el vientre con una piedra": así es el aborto en Afganistán
"Mi madre me aplastó el vientre con una piedra": así es el aborto en Afganistán / Foto: Sajjad HUSSAIN - AFP/Archivos

"Mi madre me aplastó el vientre con una piedra": así es el aborto en Afganistán

Cuando Bahara estaba embarazada de cuatro meses, acudió a un hospital de Kabul para suplicar que le practicaran un aborto. "No podemos hacerlo", le dijo un médico. "Si alguien se entera, acabaremos todos en la cárcel".

Tamaño del texto:

El aborto es ilegal en Afganistán y cualquiera que lo practique o ayude a llevarlo a cabo puede ser encarcelado.

Pero Bahara estaba desesperada. Su esposo, desempleado, le había ordenado que "encontrara una solución": no quería una quinta hija.

"Apenas podemos dar de comer" a las niñas tal y como están las cosas, explicó Bahara, de 35 años, a la AFP. "Si fuera un niño, podría ir a la escuela y trabajar".

Pero no hay perspectivas de ese tipo para una niña, ya que las mujeres tienen prohibido asistir a la escuela secundaria, la universidad y acceder a la mayoría de los trabajos desde que los talibanes volvieron al poder en 2021.

Así que Bahara siguió el consejo de una vecina y compró, por el equivalente a dos dólares, una infusión en el mercado elaborada con un tipo de malva que induce las contracciones.

La hemorragia fue tan grave que tuvo que volver al hospital. "Les dije que me había caído, pero sabían que estaba mintiendo porque no tenía marcas en el cuerpo. Se enojaron pero no me denunciaron", cuenta la mujer.

"Me operaron y me extrajeron los restos del feto. Desde entonces me siento muy débil", asegura.

La planta que utilizó puede ser "muy peligrosa", según Guadalupe Maldonado Andrade, etnobotánica de la Universidad Politécnica Estatal de California, en Pomona. Una dosis incorrecta puede causar daños en los órganos y hemorragias graves.

El de Bahara no es un caso aislado.

Otras dos mujeres con las que AFP habló durante una investigación de varios meses también arriesgaron sus vidas para interrumpir su embarazo. Nesa tomó pastillas tóxicas para el embrión y Mariam se aplastó el estómago con una piedra.

De la docena de mujeres con las que AFP habló sobre sus abortos clandestinos, solo cinco aceptaron ser entrevistadas con la condición de hacerlo bajo anonimato y cambiar sus nombres. Incluso fuera de los círculos talibanes, el miedo a ser estigmatizadas y arrestadas es fuerte en la sociedad profundamente conservadora de Afganistán.

- Más "abortos espontáneos" -

Ante tal tabú y sin estadísticas reales, Sharafat Zaman, funcionario del Ministerio de Salud afgano, insistió en que "pocas" mujeres se ven afectadas.

Los talibanes, que siguen una interpretación estricta del islam, no cambiaron las leyes sobre el aborto cuando volvieron al poder en 2021.

Sin embargo, según trabajadores del sector sanitario entrevistados por la AFP, las autoridades comprueban con mayor frecuencia que no se practiquen interrupciones voluntarias del embarazo en los hospitales, lo que provoca pánico entre los médicos y empuja a las mujeres a abortar en secreto.

Varios doctores afirmaron que el número de "abortos espontáneos" ha aumentado desde 2021, lo que les hace sospechar que pueden ocultar abortos clandestinos, dadas las lesiones que presentan las pacientes y su estado psicológico.

Dos organizaciones médicas internacionales también afirmaron haber observado la misma tendencia, mientras que el acceso a los anticonceptivos se ha vuelto más difícil.

"Las restricciones presupuestarias y el cierre forzoso de los servicios de planificación familiar ponen en peligro el acceso a los anticonceptivos modernos", dijo a la AFP una fuente de la ONU, al señalar que menos de la mitad de las mujeres afganas tienen acceso a métodos como preservativos, implantes o píldoras.

Afganistán tiene una de las tasas de mortalidad materna e infantil más altas del mundo, y desde el año pasado las mujeres jóvenes tienen prohibido formarse como parteras o enfermeras en las facultades de medicina.

Aunque el portavoz del Ministerio de Salud reconoció los peligros de los abortos clandestinos y que algunas mujeres se enfrentan a "problemas", zanjó que no era culpa del gobierno.

El aborto está permitido cuando la vida de la mujer embarazada corre grave peligro. Sin embargo, en la práctica, rara vez se concede. Para los talibanes, la práctica es "quitar una vida", afirmó Zaman.

- No quería otra niña -

"Antes (del regreso de los talibanes) podíamos practicar más abortos, había oenegés que nos ayudaban y no había controles gubernamentales", dijo una ginecóloga de 58 años en Kabul.

"Ahora los médicos tienen miedo porque si revisan las recetas en una farmacia, es muy peligroso" para ellos, cuenta.

Las mujeres tienen miedo de solicitar una interrupción del embarazo en el hospital, explicó, "por lo que muchas lo intentan en casa y luego acuden al hospital diciendo que han tenido un aborto espontáneo".

Algunas farmacias les venden el medicamento abortivo misoprostol sin receta, dijo la doctora.

Mientras que algunos trabajadores sanitarios son compasivos, otros pueden exigir sumas exorbitantes en uno de los países más pobres del mundo.

Nesa, madre de ocho hijas y un hijo, descubrió que estaba embarazada de otra niña a los cuatro meses.

"Sabía que si mi esposo se enteraba, me echaría de casa. Él cree que nos va mejor con los niños", dijo la agricultora de 35 años.

"Le rogué a una clínica que me ayudara. Me pidieron 10.000 afganis (unos 150 dólares), que yo no tenía. Fui a la farmacia sin receta y me dieron un medicamento contra la malaria, diciendo que me ayudaría", aseguró.

Los únicos medicamentos contra la malaria disponibles en las farmacias de Kabul son la cloroquina y la primaquina, fármacos contraindicados en el embarazo, según la Agencia Nacional de Seguridad Sanitaria de los Medicamentos (ANSM) de Francia, ya que son potencialmente tóxicos para el feto.

"Empecé a sangrar y perdí el conocimiento", contó Nesa. "Me llevaron al hospital y supliqué a los médicos que no me denunciaran, y me extrajeron los restos del feto".

- Dolor constante -

Mariam, de 22 años, tuvo una aventura amorosa. Si bien el aborto es motivo de vergüenza en Afganistán y pesa sobre toda la familia, las relaciones sexuales fuera del matrimonio suelen ser peligrosas y, en ocasiones, dan lugar a feminicidios conocidos como "asesinatos por honor".

Al mes de embarazo, "mi madre contactó con una partera, pero le pidió demasiado dinero", contó. "Así que mi madre me llevó a casa (...) y me aplastó el vientre con una piedra muy pesada".

"Grité y empecé a sangrar", dijo Mariam. "Fui al hospital y me dijeron que el embrión había desaparecido. Ahora estoy deprimida y tengo dolores de estómago constantes".

Según la ONG estadounidense Center for Reproductive Rights, solo un tercio de las mujeres del mundo viven en países donde se permite el aborto bajo petición. Se estima que su práctica ilegal provoca 39.000 muertes al año en todo el planeta.

Una partera de Kabul dijo a la AFP que se siente "impotente y débil por no poder ayudar más (a las mujeres)".

Una ginecóloga de la región de Nangarhar, en el este del país, también se mostró desesperada. "Siento pena por estas mujeres; juré ayudarlas cuando decidí ser doctora. Pero no podemos", lamentó.

Y.Rahma--DT