Dubai Telegraph - El toki, el pájaro que renació de sus cenizas en una isla de Japón

EUR -
AED 4.235882
AFN 76.115853
ALL 93.747849
AMD 422.329897
AOA 1058.696833
ARS 1713.290941
AUD 1.63937
AWG 2.075875
AZN 1.965127
BAM 1.962034
BBD 2.323984
BDT 142.451707
BHD 0.434902
BIF 3462.675348
BMD 1.153264
BND 1.480899
BOB 13.700816
BRL 5.873694
BSD 1.153615
BTN 109.998047
BWP 15.732986
BYN 3.35655
BYR 22603.975624
BZD 2.320552
CAD 1.616997
CDF 2623.676159
CHF 0.931769
CLF 0.027208
CLP 1070.794606
CNY 7.786036
CNH 7.787601
COP 3632.366622
CRC 524.06274
CUC 1.153264
CUP 30.561498
CVE 110.61548
CZK 24.212261
DJF 204.958543
DKK 7.474564
DOP 66.942394
DZD 153.231936
EGP 58.990657
ERN 17.298961
ETB 184.378501
FJD 2.552116
FKP 0.856796
GBP 0.855497
GEL 3.015832
GGP 0.856796
GHS 13.487469
GIP 0.856796
GMD 85.341951
GNF 10129.181662
GTQ 8.803933
GYD 241.365803
HKD 9.04407
HNL 30.916959
HRK 7.533241
HTG 150.868674
HUF 364.913554
IDR 20791.044518
ILS 3.532391
IMP 0.856796
INR 110.093529
IQD 1511.595974
IRR 1585738.086273
ISK 142.001849
JEP 0.856796
JMD 182.670366
JOD 0.81771
JPY 183.017286
KES 149.105954
KGS 100.853385
KHR 4668.833461
KMF 496.484554
KRW 1662.050011
KWD 0.356717
KYD 0.961555
KZT 546.749981
LAK 26129.657724
LBP 103326.204446
LKR 387.350661
LRD 208.269893
LSL 19.085253
LTL 3.405289
LVL 0.697598
LYD 7.382455
MAD 10.778946
MDL 20.164064
MGA 4934.420544
MKD 61.725843
MMK 2421.613374
MNT 4147.162048
MOP 9.321435
MRU 46.373132
MUR 54.203809
MVR 17.829899
MWK 2000.730546
MXN 19.974396
MYR 4.71155
MZN 73.705541
NAD 19.08517
NGN 1573.467791
NIO 42.455684
NOK 10.935954
NPR 175.998406
NZD 1.958986
OMR 0.443419
PAB 1.153806
PEN 3.909574
PGK 5.166369
PHP 70.567119
PKR 320.453922
PLN 4.308139
PYG 6879.798314
QAR 4.218001
RON 5.248549
RSD 117.404632
RUB 91.394575
RWF 1693.881671
SAR 4.302987
SBD 9.319648
SCR 15.54488
SDG 691.958829
SEK 10.978163
SGD 1.478698
SLE 28.489851
SOS 659.392111
SRD 43.572051
STD 23870.237662
STN 24.572744
SVC 10.096076
SZL 19.082545
THB 38.555352
TJS 10.64999
TMT 4.047957
TND 3.392077
TRY 54.806803
TTD 7.834858
TWD 37.2261
TZS 3046.927156
UAH 51.499574
UGX 4332.746888
USD 1.153264
UYU 46.427102
UZS 13811.821984
VES 859.984864
VND 30331.421474
VUV 138.428769
WST 3.169203
XAF 658.047699
XAG 0.019941
XAU 0.000285
XCD 3.116754
XCG 2.079498
XDR 0.816755
XOF 658.041975
XPF 119.331742
YER 274.826965
ZAR 19.066194
ZMK 10380.764613
ZMW 21.673733
ZWL 371.350558
El toki, el pájaro que renació de sus cenizas en una isla de Japón
El toki, el pájaro que renació de sus cenizas en una isla de Japón / Foto: Charly Triballeau - AFP

El toki, el pájaro que renació de sus cenizas en una isla de Japón

Desde hace 14 años, Masaoki Tsuchiya sale cada amanecer al encuentro del toki, un pájaro reintroducido en una pequeña isla de Japón gracias a un destacado programa de conservación que mezcla diplomacia y reforma agrícola.

Tamaño del texto:

En menos de dos décadas, la población de este ave de plumaje rosa pálido y un largo pico curvado ha llegado a los 500 ejemplares en la isla de Sado, tras haber desaparecido completamente del país.

La reintroducción desde China del toki, también llamado ibis crestado japonés, es una rara historia de éxito en un planeta en el que una de cada ocho especies de pájaros está amenazada de extinción.

Ahora, su presencia en Sado atrae a turistas y despierta el interés de otras regiones del país asiático que quieren repetir la fórmula.

A sus 72 años, Tsuchiya sale cada día de su casa bajo un cielo estrellado, toma el coche e inicia su itinerario durante el que anota meticulosamente si ha detectado o no al animal en cada una de sus paradas.

"El número de pájaros en este lugar varía según las estaciones", explica a AFP este hombre fornido y de aspecto travieso, que con los años ha aprendido a detectar incluso a los toki escondidos en sus nidos.

Varias decenas de pájaros revolotean en algunas zonas, lo que habría sido inimaginable en 2003, cuando una hembra llamada Kin ("Oro") murió a la edad récord de 36 años como la última superviviente de la especie en Sado.

"Sabía que ese día llegaría, porque era muy vieja y frágil", recuerda Tsuchiya. "Pero fue realmente triste".

- Extinción -

La desaparición de Kin, tras el fracaso de los intentos de aparearla con Midori ("Verde"), el último toki macho de Sado muerto ochos años antes, tuvo una amplia repercusión mediática en el país.

Antaño, este pájaro estaba presente en todo Japón y en otras partes del noreste de Asia.

Considerados una amenaza a las plantaciones de arroz, los toki gozaron de relativa protección en el periodo Edo (1603-1868) por leyes que restringían su caza.

Pero la situación cambió a finales del siglo XIX. Apreciado por las supuestas virtudes medicinales de su carne y el valor decorativo de su plumaje, el ibis nipón casi desapareció "en cuarenta años", lamenta Tsuchiya.

A principios de los años 1930, solo quedaban unas decenas de ejemplares en Japón, con lo que el animal fue clasificado como especie protegida.

Tras la Segunda Guerra Mundial, la generalización de los fertilizantes y los pesticidas químicos dañaron el ambiente del toki, que se alimenta de insectos, pequeños cangrejos o ranas en los arrozales.

Y para 1981, la población se limitaba a cinco ejemplares en libertad en la isla de Sado. Las autoridades decidieron ponerlos en cautividad para protegerlos, pero ninguno consintió a reproducirse en una jaula.

- Entrenando a ser libre -

El descubrimiento ese mismo año de una población de siete tokis salvajes en la provincia china de Shaanxi (noreste) y el éxito de la campaña de protección de la especie en el gigante asiático devolvieron la esperanza.

En un histórico viaje de Estado a Japón en 1998, el presidente chino Jiang Zemin prometió al país del sol naciente una pareja de estos pájaros.

You You y Yang Yang llegaron a Japón un año después. Otros camaradas chinos les siguieron los pasos y, al cabo de los años, la población de tokis en Sado fue suficientemente importante para ponerlos en libertad, tras un periodo de "entrenamiento" de tres meses.

"Aprenden a volar, a encontrar su alimento y se acostumbran a los humanos", explica Tomoki, el hijo de Tsuchiya, que colabora con las autoridades locales para facilitar la reintroducción del pájaro.

Cada seis meses se sueltan una veintena de ejemplares en la isla, donde el espectáculo de los tokis sobrevolando los arrozales se ha convertido en una estampa familiar.

El éxito no era evidente hace una veintena de años. Ante la importancia económica del cultivo del arroz, hizo falta convencer a los agricultores de reducir a la mitad del límite legal el uso de productos químicos en sus campos.

"La gente no pensaba entonces en el medioambiente cuando cultivaba. Sus prioridades eran recoger lo máximo posible y vender caros sus productos", dice Shinichiro Saito, un arrocero de 60 años.

Ante la reticencia de algunos, las autoridades emplearon la táctica del palo y la zanahoria: dejaron de comprar arroz a los agricultores que rechazaban seguir las instrucciones y premiaron con la etiqueta "Vivir con el toki" a quienes aceptaban.

- Embajador de Sado -

Finalmente, "fueron los tokis quienes les convencieron" cuando los primeros ejemplares fueron soltados en 2008, recuerda Saito, uno de los primeros en adoptar los nuevos estándares.

El pájaro "era casi como un embajador del medioambiente", dice el campesino. "Cuando el proyecto comenzó, mi mayor sueño era ver el toki en el cielo mientras cultivaba mis arrozales", asegura.

Todavía hay numerosos obstáculos por delante del ibis japonés, la mitad de cuyos ejemplares en libertad son víctimas de serpientes o comadrejas. Solo un recién nacido de cada dos sobrevive a los depredadores.

Pero el pájaro se asienta poco a poco. Actualmente hay 4.500 ejemplares en libertad en China y Corea del Sur ha lanzado un programa de reintroducción.

Tomoki Tsuchiya, de 42 años, que ha heredado la pasión por este ave de su padre, no es el único amante del toki en la isla, donde su figura aparece por todos lados, desde camisetas a faroles o envases de leche.

El toki "es tan importante para la gente de Sado", dice Tomoki. "Es como si fuera parte de la familia".

T.Prasad--DT