Dubai Telegraph - Sergio Blanco, el dramaturgo de la autoficción que se volvió universal

EUR -
AED 4.177527
AFN 72.223742
ALL 94.547257
AMD 418.839095
ANG 2.036307
AOA 1043.442074
ARS 1680.137834
AUD 1.644822
AWG 2.047222
AZN 1.931234
BAM 1.961501
BBD 2.29176
BDT 139.953663
BGN 1.923115
BHD 0.42879
BIF 3394.976033
BMD 1.137345
BND 1.47629
BOB 7.862782
BRL 5.909299
BSD 1.137907
BTN 107.359012
BWP 15.526989
BYN 3.23824
BYR 22291.969929
BZD 2.288531
CAD 1.614934
CDF 2580.637098
CHF 0.921375
CLF 0.026542
CLP 1044.58337
CNY 7.723137
CNH 7.73632
COP 3918.530243
CRC 517.905159
CUC 1.137345
CUP 30.139653
CVE 110.749043
CZK 24.26407
DJF 202.128941
DKK 7.474509
DOP 67.046428
DZD 151.753733
EGP 56.31304
ERN 17.060181
ETB 180.440211
FJD 2.57239
FKP 0.864326
GBP 0.861795
GEL 3.002355
GGP 0.864326
GHS 12.766703
GIP 0.864326
GMD 82.458527
GNF 9980.206539
GTQ 8.68123
GYD 238.079825
HKD 8.917664
HNL 30.390087
HRK 7.537412
HTG 148.722223
HUF 354.183579
IDR 20434.571149
ILS 3.392616
IMP 0.864326
INR 107.42318
IQD 1489.92248
IRR 1563906.798376
ISK 143.999143
JEP 0.864326
JMD 179.34121
JOD 0.806397
JPY 184.024737
KES 147.175616
KGS 99.461383
KHR 4560.755034
KMF 493.608245
KPW 1023.611262
KRW 1757.079237
KWD 0.352157
KYD 0.948248
KZT 551.482744
LAK 25095.526127
LBP 101849.281014
LKR 383.4845
LRD 207.281831
LSL 18.868763
LTL 3.358285
LVL 0.687969
LYD 7.284673
MAD 10.708676
MDL 20.197521
MGA 4805.284556
MKD 61.642041
MMK 2387.896327
MNT 4076.044786
MOP 9.189125
MRU 45.573116
MUR 54.830822
MVR 17.572346
MWK 1975.568451
MXN 19.925097
MYR 4.688144
MZN 72.688087
NAD 18.868935
NGN 1564.612203
NIO 41.638593
NOK 11.209337
NPR 171.770431
NZD 2.013335
OMR 0.437312
PAB 1.137897
PEN 3.891992
PGK 4.985269
PHP 69.763066
PKR 316.239064
PLN 4.284272
PYG 6953.146413
QAR 4.145568
RON 5.232701
RSD 117.388821
RUB 86.095889
RWF 1667.348363
SAR 4.270703
SBD 9.157851
SCR 16.72142
SDG 682.407518
SEK 11.070096
SGD 1.474312
SHP 0.849143
SLE 28.196739
SLL 23849.568628
SOS 649.997351
SRD 42.445914
STD 23540.753582
STN 25.021599
SVC 9.956937
SYP 125.713173
SZL 18.868914
THB 37.957194
TJS 10.51958
TMT 3.980709
TND 3.340954
TOP 2.738455
TRY 52.902823
TTD 7.728461
TWD 36.192947
TZS 2978.63486
UAH 51.1657
UGX 4210.235978
USD 1.137345
UYU 45.652678
UZS 13665.205331
VES 706.010555
VND 29934.931047
VUV 136.277564
WST 3.159291
XAF 657.863127
XAG 0.019589
XAU 0.000282
XCD 3.073733
XCG 2.050715
XDR 0.816619
XOF 651.698432
XPF 119.331742
YER 271.399101
ZAR 18.744993
ZMK 10237.478201
ZMW 20.538509
ZWL 366.224756
Sergio Blanco, el dramaturgo de la autoficción que se volvió universal
Sergio Blanco, el dramaturgo de la autoficción que se volvió universal / Foto: Eitan ABRAMOVICH - AFP

Sergio Blanco, el dramaturgo de la autoficción que se volvió universal

Con una veintena de obras publicadas, y dos docenas actualmente en cartel en cuatro continentes, Sergio Blanco puede jactarse de que la autoficción, su marca registrada, lo volvió universal.

Tamaño del texto:

Nacido en Montevideo hace casi 52 años y residente en París desde hace tres décadas, Blanco es uno de los uruguayos más reconocidos fuera de fronteras.

"Sea en Seúl, Nueva Delhi, Chicago o Buenos Aires, todos queremos enamorarnos y le tenemos miedo a la muerte", dice Blanco a la AFP en Montevideo, donde estrenó "Tierra", un homenaje a su madre, Liliana Ayestarán, fallecida en 2022.

"Tierra", su obra más personal, se repondrá en abril en Uruguay, e irá luego a Argentina, Chile y España. Y para 2025 se prevé una gira por Europa y Asia.

Ganador dos veces del prestigioso Off West End Award en Londres, entre otros premios, Blanco es considerado uno de los dramaturgos contemporáneos en lengua española más representados, con casi un centenar de puestas en escena en todo el mundo.

"Tebas Land" (2012), su obra más interpretada, inspiró una parafernalia de productos en Corea del Sur, desde un perfume hasta churros. Centrada en el parricidio, está en negociaciones para ser llevada al cine en ese país, así como en Brasil e India. Al igual que "Tráfico" (2018), sobre un joven prostituto que se convierte en sicario, que también podría volverse una miniserie de Netflix en Colombia.

- "De la lágrima al diluvio" -

Blanco defiende la autoficción como género, lejos de verlo como egolatría o narcisismo.

"Hablo de mí porque todo lo que tengo para dar es mi yo. Parto de mi lágrima para hablar del diluvio", explica este francés por adopción, que se enamoró de niño de la lengua de Balzac y Baudelaire, y de la cultura de la "liberté, égalité, fraternité".

"Estoy convencido de que hago siempre una misma obra, que cada vez se articula distinto", asegura sobre su trabajo, y enumera sus temas recurrentes: el amor, la muerte y la violencia.

Homosexual declarado, católico practicante en proceso de conversión al judaísmo, interesado por las parafilias y proclive a reírse de sí mismo, Blanco plantea excesos, tabúes y mitos.

"El teatro es como un espejo oscuro donde vamos a ver no solamente las partes más bellas sino las más inquietantes de los seres humanos", afirma.

No teme que ese regodeo con lo escabroso genere rechazo y está convencido del efecto catártico del arte.

"Me gusta que se pueda ir pasando por distintos estados, pero que siempre haya una luz", apunta sobre la "montaña rusa" de emociones que busca provocar.

- "Sanar a la gente" -

Nieto del famoso musicólogo uruguayo Lauro Ayestarán (1913-1966), cuyo archivo acaba de ser incluido en el programa de la Unesco "Memoria del mundo", Blanco tampoco teme que la erudición que destila aleje al espectador.

"La cita siempre amplía el horizonte", sostiene, tras aludir a Allan Poe, Borges y Dostoievski, entre referencias a Caravaggio, Picasso o el Barroco.

Para él, el teatro no es una experiencia masiva, como un concierto o un partido de fútbol.

"Tiene que ser elitista, en el sentido de ser poquitos, pero tenemos que crear las condiciones de manera que todo el mundo pueda acceder. Y no a todo el mundo le tiene que gustar", advierte.

Tajante, asocia lo cinematográfico con los totalitarismos del siglo XX y con una valoración de la imagen y no de la mirada, propia del siglo XXI.

"El teatro es el juego de las miradas. Yo miro y me miran. En el cine miramos, pero nadie nos mira", enfatiza.

Abraza, sin embargo, las nuevas tecnologías, incluida la inteligencia artificial, y subraya la necesidad de adaptarse a los cambios en la forma de ver.

"Tengo que poder contar una historia al ojo de una persona de 17 a 30 años. Hoy ese ojo está en una licuadora, ha estallado. Estamos en percepciones múltiples", dice.

Como sus maestros menciona a Umberto Eco, Julia Kristeva, Antonio "Taco" Larreta, Atahualpa del Cioppo, Nelly Goitiño y Aderbal Freire Filho.

También se dice admirador de la teología de Benedicto XVI, y aspira a emular el poder de la palabra en la liturgia cristiana.

"Mi trabajo como dramaturgo es encontrar esa palabra que puede sanarme a mí y puede sanar a la gente", asevera.

Y.Al-Shehhi--DT