Dubai Telegraph - ¿Arrogancia? No, orgullo: los argentinos responden a sus críticos

EUR -
AED 4.18552
AFN 74.647701
ALL 93.728703
AMD 417.742685
AOA 1045.097085
ARS 1709.254281
AUD 1.638536
AWG 2.051446
AZN 1.935061
BAM 1.956791
BBD 2.28939
BDT 140.321066
BHD 0.428619
BIF 3399.811331
BMD 1.139692
BND 1.470483
BOB 12.95256
BRL 5.840806
BSD 1.136691
BTN 109.15547
BWP 15.658136
BYN 3.260694
BYR 22337.967089
BZD 2.286088
CAD 1.605553
CDF 2592.79979
CHF 0.932206
CLF 0.027074
CLP 1065.554913
CNY 7.717141
CNH 7.71734
COP 3661.717064
CRC 517.164187
CUC 1.139692
CUP 30.201843
CVE 110.835137
CZK 24.177656
DJF 202.415177
DKK 7.475224
DOP 66.22383
DZD 151.924299
EGP 57.555257
ERN 17.095383
ETB 182.350536
FJD 2.542939
FKP 0.856679
GBP 0.856878
GEL 2.991693
GGP 0.856679
GHS 13.241706
GIP 0.856679
GMD 83.765834
GNF 9977.490839
GTQ 8.693639
GYD 237.760414
HKD 8.939045
HNL 30.623484
HRK 7.532792
HTG 148.559148
HUF 360.784956
IDR 20572.241966
ILS 3.484155
IMP 0.856679
INR 109.090876
IQD 1492.99678
IRR 1567219.234161
ISK 142.187889
JEP 0.856679
JMD 180.001952
JOD 0.808019
JPY 186.397228
KES 147.544756
KGS 99.66564
KHR 4604.356819
KMF 493.486357
KRW 1650.143306
KWD 0.354012
KYD 0.947192
KZT 543.632478
LAK 25762.38646
LBP 101788.39053
LKR 381.968476
LRD 206.825612
LSL 19.101225
LTL 3.365214
LVL 0.689389
LYD 7.292789
MAD 10.6632
MDL 20.119454
MGA 4903.526802
MKD 61.556175
MMK 2393.553282
MNT 4098.141431
MOP 9.18087
MRU 45.705072
MUR 53.998589
MVR 17.608375
MWK 1979.645628
MXN 19.869793
MYR 4.657937
MZN 72.823671
NAD 19.101225
NGN 1555.360467
NIO 41.780805
NOK 11.013621
NPR 174.20299
NZD 1.96806
OMR 0.43821
PAB 1.136676
PEN 3.869261
PGK 5.011397
PHP 69.958292
PKR 316.691997
PLN 4.326727
PYG 6837.552879
QAR 4.153489
RON 5.229705
RSD 117.387176
RUB 89.749973
RWF 1666.365865
SAR 4.278536
SBD 9.209972
SCR 16.069699
SDG 683.815604
SEK 11.032146
SGD 1.472163
SLE 27.609058
SOS 649.631857
SRD 43.139058
STD 23589.327478
STN 24.51306
SVC 9.946168
SZL 19.043967
THB 38.17684
TJS 10.501123
TMT 3.988923
TND 3.372922
TRY 54.012066
TTD 7.731017
TWD 36.963675
TZS 3016.970153
UAH 51.116861
UGX 4291.17327
USD 1.139692
UYU 45.78048
UZS 13721.894368
VES 847.128763
VND 30013.794045
VUV 135.813267
WST 3.135302
XAF 656.298021
XAG 0.019699
XAU 0.000282
XCD 3.080075
XCG 2.048564
XDR 0.816224
XOF 655.898772
XPF 119.331742
YER 271.531422
ZAR 19.056109
ZMK 10258.598066
ZMW 21.256045
ZWL 366.980423
¿Arrogancia? No, orgullo: los argentinos responden a sus críticos
¿Arrogancia? No, orgullo: los argentinos responden a sus críticos / Foto: Luis ROBAYO - AFP

¿Arrogancia? No, orgullo: los argentinos responden a sus críticos

La derrota en la final ante España dolió en Argentina, pero también reavivó una pregunta que recorrió medios y redes durante el Mundial 2026: ¿por qué tanta gente celebró la caída de Lionel Messi y su selección?

Tamaño del texto:

Acusados de arrogantes, provocadores y violentos, algunos admiten que ciertos gestos alimentan el rechazo; otros creen que se confunde soberbia con el orgullo de un país acostumbrado a ganar en el fútbol.

"Tenemos algún mérito en que no nos quieran mucho, por esto de ser agrandados y mirar a la mayoría desde un pedestal", dice Leo Simone, un abogado de 55 años.

"Para mí confunden arrogancia con orgullo", interviene su esposa, que prefiere no dar su nombre.

Aunque Messi es admirado en todo el mundo, durante el Mundial la selección ganó detractores por supuestamente beneficiarse de decisiones arbitrales.

La final del domingo, marcada por faltas, peleas y el gesto del plantel de dar la espalda durante la premiación de España (1-0), no ayudó.

El diario estadounidense The New York Times calificó la actuación argentina de "irritable, caprichosa y desagradable".

Pero en medios y redes argentinos, la defensa del país es encendida.

"Hay algo en la irreverencia argentina que no toleran (...) Nos llaman cancheros (soberbios), tramposos, sucios. Y a nosotros nos encanta, nos infla el pecho", escribió el periodista Pedro Rosemblat en Instagram.

- Un equipo que "raspa" -

Simone rechaza que el juego físico convierta a la Albiceleste, tierra de cracks como Messi, Diego Maradona y Alfredo Di Stéfano, en una selección violenta.

"Argentina es un equipo que raspa, como casi todo el fútbol sudamericano, pero España también recurrió a la falta táctica", afirma. "Es fútbol: si te molesta que te peguen, jugá al vóley".

Ezequiel Fernández Moores vincula esa competitividad con el balompié infantil de Argentina y Uruguay, donde los niños sienten desde temprano la presión por la victoria: una escuela que "forma carácter", pero también alimenta "esa locura de ganar".

El periodista deportivo y escritor admite que algunas críticas tienen fundamento: "A veces creemos que somos el centro del mundo, que Dios y el ombligo son argentinos".

Los códigos locales de provocación y fanfarronería, explica, adquieren otro significado afuera. "Y no podemos pretender que el mundo nos entienda a nosotros, a nuestra manera de ser, de sentir y de expresar".

Pero sostiene que de esas actitudes se construyó una caricatura de Argentina como el equipo de los "feos, sucios y malos", impulsada también por "algo de envidia".

"Argentina será tercer mundo en muchas cosas, pero es primer mundo en fútbol. Y como toda potencia, lo querés ver perder".

Desde 2021, conquistó un Mundial, dos Copas América y la Finalissima. Apenas se le escapó un título, el del domingo.

- Raza y colonizadores -

La discusión desbordó el deporte cuando el actor estadounidense Samuel L. Jackson compartió una información falsa que califica a Argentina como uno de los países más racistas del mundo y pidió a las personas negras no apoyar a su selección.

Existen antecedentes reales, como cánticos contra futbolistas negros de Francia y gestos discriminatorios en partidos de clubes en Sudamérica.

Para el sociólogo Iván Schuliaquer, ciertos medios y personas toman esos casos y los convierten en una interpretación general de la sociedad argentina.

Ese racismo no debe negarse, advierte. Pero, opina, muchas acusaciones provienen de "países colonizadores que no han resuelto hasta hoy del todo bien el tema del racismo".

"Acusar de racismo a Argentina es una reproducción de ese colonialismo, porque solo se puede ver a los otros a partir de la propia visión", dice a la AFP.

Tras la derrota, el mediocampista Rodrigo de Paul consideró que los ataques reafirmaron en los argentinos "la pasión y el amor" por su selección.

"Hoy miro cuánta gente esperaba esta caída, instalando durante toda la copa del mundo conspiraciones infundadas", escribió en Instagram. "Porque nuestras sonrisas molestan, porque nuestras maneras les joden".

- Apoyo foráneo -

La antipatía contra la Albiceleste no es total.

Los tricampeones mundiales tienen legiones de fervientes aficionados en países alejados como India y Bangladés. También cerca de casa.

Andreína Rodríguez, una asesora migratoria de 38 años venezolana con ciudadanía argentina, vio la final con su familia durante un asado en Buenos Aires.

"Desde que llegué me sentí superbién recibida, como si fuera parte de este país", cuenta.

Argentina, con gran influencia de la inmigración en su sociedad, ha cimentado una experiencia de integración que los foráneos no siempre viven en otras naciones.

Muchos de ellos se convierten en embajadores, e hinchas, de su país de adopción.

"Sentí como propia la derrota", dice Rodríguez. "Nos dolió haber perdido, Argentina lo dejó todo".

Y.El-Kaaby--DT